¿El fútbol es injusto? – El acierto de Ancelotti

 

En muchas ocasiones hemos escuchado la famosa frase de que el fútbol es injusto. Pero ¿qué entendemos realmente cuando citamos textualmente dicha afirmación?

El fútbol es un deporte con muchas variables individuales y un contexto colectivo complejo, lo cual nos indica que es probable que nuestro juicio no esté siendo el más correcto a la hora de analizar las causas de nuestra subjetiva opinión. Para poder decir que el fútbol es injusto quizás debamos hacer un análisis más exhaustivo a nivel de juego y buscar qué razones nos llevan a la derrota, así como encontrar una causa-efecto en referencia a las disposiciones de los equipos en liza.

La final española de la UEFA Champions League de este año entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid es un claro ejemplo de lo anteriormente expuesto y nos va a permitir realizar un breve análisis táctico para tener mayores datos en la mano en el momento de verter nuestra opinión.

Evidentemente, el fútbol no es una ciencia exacta y, aunque damos valor a las estadísticas post-partido (donde es más fácil encontrar las causas que han provocado nuestras deficiencias técnico-tácticas o las del rival que, al final, han podido dar como resultado una derrota), también es cierto que deben estar acompañadas por otros datos cualitativos y subjetivos asociados de forma muy habitual al fútbol como pueden ser: tener continuidad en el juego, mantener una buena capacidad física a lo largo de todo el tiempo de juego y la tan denostada dosis de “buena suerte” que en muchas ocasiones reclama el perdedor.

Desde el punto de vista moral es evidente que a todo equipo, entrenador o jugador le duele recibir un gol en los compases finales de un partido y más concretamente cuando estás rozando la proeza de poder levantar tu primera Copa de Europa como club.

Pero también es evidente que el rival juega y el tiempo de partido no termina hasta que el árbitro realiza el pitido final.  En medio quedan los distintos planes de juego adoptados por cada uno de los finalistas en función del resultado y de la disposición física de los jugadores.

LA INTRAHISTORIA DE LA FINAL

El Atlético de Madrid venía con la moral por las nubes, tras lograr el fin de semana anterior conquistar la liga en campo de su rival directo, el FC Barcelona, con la correspondiente celebración a lo grande, después de estar 18 años sin conseguirlo.

Una final es una final y hasta la fecha todas las disposiciones del Cholo Simeone le habían salido casi perfectas (excluyendo los problemas físicos en el Camp Nou de Arda Turan y Diego Costa). Diego Pablo se la jugó poniendo en el once titular a un Diego Costa renqueante, el cuál parecía milagroso que pudiera estar presente en la final.

alineacion real madrid final champions
Alineación Atletico Madrid final Champions

Esa arriesgada decisión probablemente le pudo costar muy cara (o le costó, ya que se tuvo que disputar una prórroga) al Atlético de Madrid puesto que ya en el minuto 9 tuvo que ser sustituido por Adrián, con la consiguiente pérdida de un cambio para el resto del encuentro.

Si medimos el merecimiento de un resultado basado en la estadística de la primera mitad podemos observar que fue bastante igualado por parte de ambos conjuntos, salvando que el planteamiento más replegado del conjunto del Manzanares provocó que el equipo blanco tuviera más posesión:

Real Madrid CF Atlético Madrid CF
Posesión 57% 43%
Distancia Recorrida 55122 mts 57684 mts
Tiros a portería 3 4
Tiros entre palos 2 2
Corners 2 3
*Fuente Información: Datos post-partido UEFA
Durante toda la temporada uno de los pilares básicos del plan de juego del Atlético de Madrid ha sido no dar opciones “gratuitas” con errores propios individuales (ofensivos o defensivos) al rival, y como veremos a continuación, en la primera mitad ya hubo alguna situación derivada de pérdidas en situaciones sin oposición o con opciones de parar el juego.

El otro gran pilar del equipo, en el momento ofensivo, se traducía en rápidos contraataques aprovechando la espalda de la defensa rival y los desmarques al espacio de Diego Costa, lo cuál era sinónimo de aprovechamiento de la situación de ataque, bien para marcar o bien para generar una ocasión de gol o de balón parado ofensivo.

En esta ocasión la sensible baja del delantero hispano-brasileño se notó en exceso (sobretodo comparándolo con los partidos disputados durante la temporada), pero sin embargo, sí que supieron sacar ventaja de las pocas opciones que tuvieron a balón parado, aprovechando un desajuste en las vigilancias en el rechace de un córner, apoyado por un error en la salida de portería de Iker Casillas.

Hasta aquí, el guión del partido podía parecer el esperado y deseado por el equipo colchonero, adornado con un marcador favorable, prácticamente sin haber tenido aproximaciones claras al área del Real Madrid,  donde cabría la posibilidad de preguntar en ese descanso si el fútbol es injusto.

ANÁLISIS TÁCTICO – PLAN DE JUEGO EN PRIMERA PARTE

En la primera parte las propuestas de ambos conjuntos estaban claras. El Atlético de Madrid fiel a su estilo más habitual durante toda la temporada, se posicionaba mediante un sistema dinámico 1-4-4-2 que en ocasiones derivaba en un 1-4-4-1-1 con una defensa organizada mixta, alternando por momentos un repliegue medio o bajo en función de la posición del balón con un pressing del bloque avanzado en campo contrario ante la salida del balón rival.

Mientras tanto el Real Madrid se dedicaba a llevar la iniciativa en el juego, desde un posicionamiento inicial 1-4-3-3 con prioridad en las incorporaciones de los laterales que permitía la variante del desplazamiento hacia el interior de los hombres más avanzados de banda como Bale y Cristiano Ronaldo.

Para ello se protegía mucho por dentro, dejando además de los 2 centrales, un triángulo defensivo interior formado por Modric-Khedira-Di María (alternando con Coentrao), que se encargaba de ocupar el sector central para evitar ser desbordados por esa zona por el Atlético de Madrid.

El Atlético de Madrid intentaba con su defensa mixta recuperar en medio campo y llegar al área rival en condiciones de ventaja en el remate con la ayuda esporádica de la incorporación de alguno de los dos laterales, Luis Filipe-Juanfran, e intentaba explotar en un par de ocasiones el tiro de media distancia.

Por su parte el Real Madrid hacia circular el balón con cambios de orientación constantes mediante amplitud de campo entre centrales y laterales, buscando esa posibilidad de progresar por el interior, pero no encontraba la forma de generar espacios libres ni de conectar con sus jugadores más avanzados.

Esa imposibilidad de aproximación a zonas de finalización del Real Madrid, precipitaba los centros desde zonas frontales y laterales del medio campo mayoritariamente, que facilitaban la labor defensiva ya que no incorporaban jugadores de segunda línea, como tampoco ocupaban zonas de rechace ni zonas determinantes de remate.

La gran capacidad en el juego aéreo, la defensa de los espacios a la espalda y la proximidad en los marcajes a los avanzados por parte del Atlético hacían difícil que pudiera existir un espacio posible para generar ocasiones de gol.


Demostraba el Atlético de Madrid una solidaridad defensiva envidiable, evitando las posibles líneas de pase interior con dos líneas paralelas que reducían constantemente las distancias entre ellas, basculando continuamente con coberturas y creando superioridad numérica defensiva en las zonas contiguas al balón.

Los delanteros del Real Madrid colaboraban a la desidia ofensiva con su nula movilidad, pocos desmarques y poco intercambio de posiciones que generasen espacios a las incorporaciones, sólo Cristiano Ronaldo participaba del juego pero en posiciones muy alejadas de la portería rival.

El respeto entre ambos se palpaba, sólo un error de alguno de los dos podía precipitar un cambio en el marcador, como así fue, dado que las ocasiones de gol no aparecían y la creación de situaciones de finalización se daba muy compleja.

ANÁLISIS TÁCTICO – EL ACIERTO DE ANCELOTTI EN LA SEGUNDA PARTE

Carlo Ancelotti lo tenía claro, solucionar los posibles desajustes defensivos que pudieran provocar un segundo gol del atlético e intentar acosar la defensa rival con mayor amplitud y profundidad global, estirando todas las líneas un poco más para acercarse a la meta rojiblanca.

Esperó quince minutos, el momento justo para cambiar el partido, cambió su estrategia y pasó al plan B de juego, dando entrada a Marcelo por Coentrao (lateral por lateral), buscando una mayor proyección ofensiva e Isco por Khedira, arriesgando en el centro del campo al quitar un jugador más de contención por un buscador de espacios mediante líneas de pase con una exquisita técnica y disparo exterior.

En ese instante nadie pensaba que aquel había sido el momento clave de la final, todo el mundo recuerda el gol del descuento que empataba el partido y permitía ir a la prórroga añadiendo el mazazo psicológico que suponía para el Atlético.

En comparación a la primera mitad, si debemos fiarnos de las estadísticas para comprobar que el fútbol es injusto o no, podemos concluir que el Real Madrid fue superior en esa segunda parte en la que al final consiguió empatar, al menos siguiendo los parámetros de posesión y tiros a portería:

Real Madrid CF Atlético Madrid CF
Posesión 61% 39%
Distancia Recorrida 56408 mts 57701 mts
Tiros a portería 10 3
Tiros entre palos 3 2
Corners 5 5
*Fuente Información: Datos post-partido UEFA
Cuando decimos que el fútbol es injusto debemos apreciar correctamente qué propuesta de juego hay en el campo y, en este caso, se plasmó de forma evidente como el equipo blanco diseñó un plan B que a la postre dio resultado, porque permitió ejecutar la recordada acción de balón parado tan grata para sus intereses.

No fue una casualidad, ni tampoco un efecto de la buena suerte, fue la constancia en la estrategia diseñada en los 30 minutos finales los que arrastraron al equipo blanco a creer en la victoria. Por el contrario, esa misma estrategia dejó en evidencia que el Atlético llegaba justo a la final, sin posibilidad de dar cabida a otra alternativa de juego y sucumbió en los compases finales debido al desgaste físico, pero sobretodo, psicológico, acumulado en los últimos 7 días, gol en el minuto final aparte, que los dejó muy tocados.

Ese desgaste hizo imposible el sueño de tocar con la punta de los dedos la Champions, lo que hizo parecer que el fútbol es injusto, al final acabó en un nuevo acierto de Ancelotti en la estrategia a seguir.

En ese plan B cabe destacar el triángulo interior que formaron Marcelo, Modric e Isco, fijando como extremos a Di Maria y Dani Carvajal, lo cual le permitió al Real Madrid tener mayor profundidad exterior pero también generar algunos espacios interiores. Dicho cambio propició también una mayor velocidad de juego en el momento de realizar los pertinentes cambios de orientación y una mayor visión del juego en la búsqueda de algún pase interior que desequilibrara a la defensa rojiblanca.

Mientras tanto, el Atlético cedía cada vez más terreno, casi defendiendo en el área chica, posicionando a cada momento más jugadores en las líneas próximas a la portería para evitar la oportunidad del rival.

Defendió con uñas y dientes el marcador favorable, renunciando por completo al ataque, posicionando por momentos un 1-4-5-1 que pasaba a un 1-5-4-1 en función de la posición del balón y de la ocupación o no del área por parte de los atacantes (acabó llegando con 6 jugadores al área el equipo blanco). Incluso hasta llegó a posicionarse con 6 defensores en línea…

Unas veces era Tiago el que se juntaba entre centrales, por momentos Adrian o Sosa los que actuaban como dobles laterales, pero ello no permitió resistir en el balón parado, el gran protagonista de esta final, pero eso… lo explicaremos en otra ocasión.

Al final, la prórroga dictó sentencia, el Atlético fue víctima del golpe psicológico del empate al final y del cansancio físico (mermados previamente con la salida inicial de Costa), momento que pareció obvio en la jugada del 2-1 tras el fallo de Tiago en el control sin oposición tras el pressing avanzado y de la falta de fuelle para realizar el posterior repliegue que culminó Bale tras el rechace de Courtois.

Comentar que en esa misma acción de repliegue Juanfran puede detener el juego antes, pero no se atreve por tener ya una tarjeta amarilla mostrada, lo que al final deriva en el gol que da la décima Copa de Europa al Real Madrid, puesto que los minutos posteriores fueron una agonía para el equipo colchonero, ya desconectados del mismo.

DIFERENTES FORMAS DE ENTENDER QUE EL FÚTBOL ES INJUSTO

Seguro que este análisis táctico no lo has visto completo, ni tan siquiera han aparecido aquellas pocas jugadas en que el Atlético de Madrid se aproximó al área merengue. Quizás podríamos haber incorporado algún momento más de la prórroga, pero al final la idea esencial era comprobar hasta que punto el fútbol es injusto.

Obviando las diferencias de presupuesto y la teórica diferencia de calidad entre ambas plantillas de forma individual, obtenemos una visión objetiva de que el fútbol fue justo con quién desarrolló un cambio de estrategia, quién arriesgó con sus ideas en busca del empate y, esta vez, toca felicitar a Carlo Ancelotti y su cuerpo técnico por el acierto con el planteamiento final de partido.

Y tú, ¿crees que el fútbol fue injusto con el Atlético de Madrid ahora?

Deja tu opinión en los comentarios de más abajo y ayúdanos a compartir con tus amigos, seguro que les gustará.

 

También te pueden interesar estas publicaciones

Deja un Comentario

Please enter your name. Please enter an valid email address. Please enter message.

Facebook

Twitter

Google Plus