Ansiedad antes de la competición

 

Ahora que el Mundial ha llegado al final de la fase de grupos y toca día de descanso para preparar las eliminatorias de octavos de final, nuestra psicóloga Patricia Maguet nos va a realizar una profunda reflexión sobre uno de los temas más actuales en cuanto a dirección de grupos y coaching deportivo se refiere: la ansiedad antes de la competición.

El mundial ha sido muy duro hasta ahora pero tu equipo ha conseguido llegar a la final. Llevas mucho tiempo esperando y deseando que llegue este momento y en 5 minutos va a empezar el partido. Tu equipo tiene que ganar como sea, es una oportunidad que difícilmente se va a repetir y que te puede llevar a un momento de gloria. Todo el mundo está entusiasmado, la afición está exultante y no para de animar, el entrenador es incapaz de sentarse. Algunos compañeros tuyos están muy concentrados, otros están muy nerviosos y algunos tienen cara de estar pasándolo mal…

¿Jugar bajo presión es negativo?

Esta presión que se da en las competiciones deportivas de alto nivel, no afecta de la misma forma a todos los jugadores ni siquiera al equipo técnico. Algunos disfrutan intensamente de estas subidas de adrenalina y rinden mucho mejor que en partidos con menos tensión, sin embargo otros se pueden llegar a ver desbordados por la ansiedad y por el miedo a no poder rendir como les gustaría y derrumbarse.

Las situaciones de estrés como las eliminatorias de fútbol tipo semifinales o finales de un mundial, nos ponen alerta, hacen que todos nuestros sentidos estén puestos en la competición. Sin embargo la línea entre la alerta y la ansiedad es delgada. Si no conseguimos vivir suficiente tensión, nuestro rendimiento no será óptimo pero si la tensión se apodera de nosotros el resultado puede ser fatal.

¿Y de dónde viene la presión antes de la competición?

La presión puede venir de una variedad de fuentes, tanto internas y propias del deportista como externas, o sea procedentes de su entorno, pero en general se refieren a lo que espera el futbolista y lo que esperan de él, es decir de las expectativas.

De entre las fuentes de presión externas podemos destacar:

  • las expectativas de la familia y del entorno más cercano al futbolista
  • las expectativas del equipo técnico, de los directivos, del resto de compañeros, de los medios de comunicación y cómo no, de la afición…
  • las condiciones del campo de fútbol, la temperatura, la afición que predomina en el estadio…

 

Y entre las fuentes de presión internas la lista también es muy larga:

  • las expectativas del jugador en cuanto al resultado que desea obtener, el dinero que ganará, las oportunidades de futuro que le surgirán…
  • la reacción de la afición durante el partido ¿animan al equipo o le empiezan a silbar?
  • su necesidad de aprobación y de admiración por parte de los demás
  • el grado en que se siente seguro de si mismo, en forma y bien preparado.
  • la importancia de la actuación, por ejemplo puede ser el primer mundial para el jugador o quizás por la edad que tiene ya será su última oportunidad
  • lo que le esté sucediendo en el terreno personal fuera del fútbol (peleas con su pareja, algún problema de salud familiar grave…)

¿Cuál es la mejor forma de responder ante la presión?

El primer punto para hacer frente a la presión antes de la competición es entender que no existe más allá de tu propia mente, es algo que fabricamos y potenciamos dentro de nuestras cabezas. Y si entiendes que es algo que creas tú, también entenderás que es algo que puedes hacer desaparecer tú, que tú mismo controlas y decides cómo manejar.

Por supuesto es algo que se puede aprender y que te permitirá controlar tus respuestas ante la presión que te generan ciertas situaciones ya sea en el mundo del deporte o en cualquier otro ámbito.

Pistas para manejar la ansiedad antes de la competición  

  • Puedes usar la meditación y la relajación antes de la competición para mantenerte tranquilo y sobretodo centrado y enfocado en la situación que vas a vivir.
  • Aprende a separarte de lo que sucede a tu alrededor. Te puede servir imaginar que llevas un impermeable que te protege de silbidos, agresiones, dudas sobre tu rendimiento…
  • Días antes del partido puedes empezar a practicar las visualizaciones. Aprovecha un momento después de tu meditación o después de la relajación y empieza a imaginarte a ti mismo en el campo en el que se jugará el partido. Pon todos tus sentidos en este ejercicio y piensa en cómo irás vestido, a qué huele la hierba, qué día hace y qué temperatura sientes en tu cuerpo, qué es lo que ves, escucha cómo vibra el campo, repasa tu cuerpo y presta atención a todas tus sensaciones y visualízate en forma y totalmente preparado para rendir al máximo. Estos ejercicios, si los practicas con regularidad te pueden servir mucho para afrontar el estrés y la ansiedad de los momentos difíciles.
  • Siguiendo con las visualizaciones, puedes dedicarte cada día a imaginar cada uno de los escenarios posibles que podrían darse durante el partido. Por ejemplo que os marquen un gol a los 2 minutos de empezar. Visualiza cómo te gustaría reaccionar, cómo conseguirías no dejarte vencer por el desánimo y cómo empezarías a luchar para animar a tus compañeros y volver a equilibrar el partido. Alíate con tu poder y no dejes que dependa de lo que sucede a tu alrededor.
  • El día del partido, no te precipites, baja la velocidad. Levántate con tiempo, dúchate con tranquilidad, vístete con calma, disfruta de tu desayuno, conversa con tus compañeros. Rebajando la precipitación estarás frenando también la ansiedad antes de la competición.
  • Habla de cómo te sientes con las personas que tienes a tu alrededor que te ofrecen confianza. Compartir te puede ayudar a aligerar la carga de la presión.
  • Plantéate la excelencia, jugar lo mejor posible pero no te plantees la perfección porque estarás cavando tu propia tumba. Vas a cometer errores como todos los jugadores pero esto no significa que vayas a fracasar en el resultado final. No dejes que tus pequeños fallos te hagan perder la confianza y la concentración.
  • Tú te conoces mejor que nadie y sabes qué es lo que peor te sale cuando estás nervioso. Tenlo en cuenta antes y practica tanto como haga falta para que te sientas seguro con tus puntos flacos. Cuanto mayor sea tu confianza en tu rendimiento, menos te afectará la tensión. Recuerdas los exámenes en la escuela, cuando ibas bien preparado y te sentías seguro tenías muchas más posibilidades de triunfar.
  • Identifica las acciones / habilidades que más sufren cuando te encuentras en una situación de presión. Pon una hora extra en la práctica de esas habilidades para que te sientas seguro en ellas en cualquier circunstancia. La acción apropiada debe ser practicada al nivel de una respuesta condicionada (debe ser automática).
Sea cual sea la situación y vaya como vaya el partido, mantener la calma y la confianza en ti mismo van a ser claves para que no te aplaste la tensión. De la misma forma que dedicas horas a preparar tu cuerpo y mejorar tu técnica, tendrás que dedicarte también a tu mente para que el conjunto sea imbatible. Suerte, y a por ellos!

* Post de Patricia Maguet

Cuéntanos en los comentarios alguna experiencia parecida que hayas tenido que lidiar y como la has afrontado, tanto del punto de vista entrenador como de jugador, seguro que puedes aportar mucho a la comunidad.

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