Alemania vs Ghana: maravillosa anarquía

 

Es posible que el sábado por la noche en el Alemania vs Ghana viésemos el que, hasta ahora, ha sido el mejor partido del Mundial junto con el Italia-Inglaterra de la primera jornada. Alemania llegaba como teórica favorita y, en cualquier caso, pletórica ante su altiva muestra de superioridad contra Portugal. Ghana, por su parte, aparecía dolida tras el partido ante EEUU, donde cometió fallos infantiles que la condenaron a una derrota quizás inmerecida. Avisó, no obstante, que no era selección fácil, que si algo le sobra son piernas, energía y entusiasmo.

El cuadro teutón no cambió el plantel titular y persistió en el mismo 4-3-3 que tan buen resultado le diese, a pesar de la duda hasta última hora de un Hummels que llegó entre algodones. En cambio, Ghana presentaba un doble pivote con Muntari y Rabiu, flanqueados en las bandas por las gacelas Atsu y Ayew y encontrando en la media punta a un desconocido Boateng. Su hermano, por cierto, debió ser cambiado en el descanso por Mustafi. El empecinamiento de Löw por meter a centrales en los laterales sorprende tanto más cuando cuenta en su banquillo con un Grosskreutz que lleva dos temporadas fantásticas. Enigmas de la mannschaft.

 

Alemania-vs-Ghana-11-titulares

Si quisiéramos hacernos una perspectiva esquemática de las credenciales de ambos conjuntos, diríamos que (ésta) Alemania ofrece un fútbol dominador, pausado, técnico y potente, mientras en Ghana son más indentificables la velocidad, la entrega física, el amor por el vértigo y una valentía que algunos calificarían como arrojo al vacío. En pocos minutos pudimos confirmar y desmentir:

  • Alemania apenas dominaba y su toque carecía de profundidad
  • Ghana alternaba fases de ataque agresivo con un orden apenas amenazado por el rival
No obstante, el partido dejó tantas alternativas, desequilibrios, vaivenes y sorpresas, que sólo quedó clara la neta diferencia entre una primera parte que se ajustó a ciertos esquemas, y una segunda alocada, vibrante. Lo que todos saboreamos como pura anarquía.

PRIMERA PARTE

A Ghana no le interesó, desde el inicio, presionar demasiado arriba. Planteó, eso sí, un esquema de 4-4-2 cuando se trataba de iniciar fase defensiva, con una presión concentrada en la línea de medio campo y dos hombres adelantados. Por su parte, Kroos o Lahm se aproximaban a los centrales para iniciar la posesión, pero pronto supimos que Alemania pocas veces supo imprimir velocidad a la circulación de balón cuando se trataba de jugar en campo ghanés.

Fase-defensiva-Ghana-posicionamiento-medio

Ghana con posicionamiento 1-4-4-2 en defensa en bloque medio alejando creadores de Alemania de su porteria

Precisamente fue sobre Kroos donde Ghana concentró sus mayores esfuerzos en la presión, dejando más libre a Khedira, cuya inventiva es por todos conocida como escasa.

Ghana tenía las premisas claras:

  • Presión intensa sobre los espacios que transcurrían entre la línea de tres mediocampistas alemanes y los movimientos hacia el interior de Özil y Götze, donde Alemania realmente crea peligro y
  • Salidas rápidas hacia las bandas, donde el bloque defensivo alemán podía presentar mayores fracturas.
Así lo hizo Muntari a los 6 minutos, con un excelente cambio de orientación hacia Atsu, que controló y recortó para buscar el centro al área, rematado por Gyan en la anticipación a Mertesacker.

El repliegue intensivo de la línea mediocampista alemana fue lento, dejando un gran espacio hasta estar cerca de la defensa, y no fue esta la única vez en que se vió a ese centro del campo algo más descoordinado que contra Portugal. Las ocasiones que encadenase Ghana en el resto de la primera parte siempre tuvieron el mismo cariz, aprovechando la velocidad de sus bandas y demostrando no poco criterio en el juego de toque por bajo.

Desequilibrio-defensivo-en-fasde-defensiva-alemana

La reorganización defensiva alemana le creó dificultades ante la velocidad por banda de Ghana

Alemania, más que ataques lentamente cocinados, sólo se aproximó con peligro cuando robaba la pelota en la creación ghanesa, poco prudente en ciertas acciones de errores no forzados. La orden venía desde arriba: tras el robo, correr y pase al espacio, sin transiciones. Así se encadenaron las ocasiones de Khedira, que disparó flojo desde la frontal, y de Müller, bien defendido por su marcador.

A los 25 minutos, Kroos probó fortuna desde lejos, con su zurda y con esa confianza ciega que tiene en el disparo. No se le vio mucho más, en un partido muy gris que contrastó con la magnífica actuación ante Portugal. Tres minutos después, un error de Asamoah en su marcaje a Götze pudo costarle caro a su equipo: despistado con la línea de fuera de juego que pretendía establecer la zaga, vio cómo se le escapaba el delantero ante el pase largo de Boateng desde el costado; sin embargo, la finalización de Götze no fue buena, pues se escoró demasiado y decidió pasarla atrás, ante lo que la defensa pudo corregir y despejar.

Desequilibrio-defensa-Ghana

Ghana generó achiques para crear fuera de juego pero se olvidó de los marcajes y eso le generó ocasiones rivales

Pero Ghana, lejos de amedrentarse, continuaba con su plan de acoso entusiasta, y pronto entró en sus mejores minutos de la primera parte, consiguiendo incomodar verdaderamente al conjunto alemán e incluso a embotellarlo entre algunas ocasiones, como el tiro bestial a bote pronto de Muntari, despejado por Neuer.

Sin embargo, los alemanes consiguieron recuperarse y ganaron metros en los minutos finales. La fórmula para llegar con peligro al área contraria era precisamente lo que no se había hecho en toda la primera parte:

  • Imprimir más velocidad al juego asociativo en la zona de tres cuartos de campo, donde Ghana sí sufría más, aunque sus defensas, continuamente auxiliados por los dos medulares, lograban siempre replegar y llegar a los cortes.

SEGUNDA PARTE: MARAVILLOSA ANARQUÍA

En la segunda parte, el gol tempranero, casi surgido de la nada, de Götze, desató un vendaval de fútbol, un tarro de las esencias en el que cualquiera pudo salir peor parado de como al final quedó el resultado. Müller recibió cercano al pico del área, levantó la cabeza y vio el desmarque de un pequeño hombre a lo lejos: el remate del delantero fue menos ortodoxo que su buen movimiento de anticipación al defensa.

Erraron los que creyeron que el equipo africano daba por finalizado el sueño. Su reacción fue tan inmediata como furibunda. Cinco minutos después, los ghaneses concentraron más hombres en el área contraria, y un preciso centro al área del incansable Afful, en ataque estático, encontró a un Ayew que conseguía imponerse a Mustafi, algo blando en el marcaje. La acción, no me lo podrán negar, parecía la última del mundo por la que una selección alemana podría recibir un gol. El bloque defensivo alemán había replegado bien y los marcajes estaban correctamente sostenidos, pero el fútbol, no lo olvidemos, es también una lucha de individualidades.

Igualdad-numerica-permite-empate-inicial-Ghana

Con marcador adverso Ghana empujó con acumulación de jugadores en zonas de finalización hasta conseguir empatar

Antes de que Alemania se sacudiera el golpe y asumiera cómo un equipo hiperactivo le proponía lo que ya eran serios problemas, llegó un error garrafal de Lahm, que también contra Portugal cometió uno del género. Lo dicen todos los entrenadores: ahí la pelota tiene que quemarnos. Muntari, que goza del don de la ubicuidad, atisbó la brecha y metió el pase profundo a Gyan, que ya se frotaba las manos cuando iniciaba la carrera y que finalmente fusiló a Neuer.

Perdida-en-salida-de-balon-Alemania-con-equipo-desorganizado

Tras el empate Ghana con su defensa presionante en el inicio del juego alemán provocó la pérdida de Lahm que generó el segundo gol africano con Alemania desorganizada

Créanselo. Los cimientos de lo que había sido cinco días antes una escuadra poderosa ahora temblaban en una concatenación de méritos del contrario y culpas propias. ¿Quién dijo que marcar el primero diese validez al disfrute y al reposo?.

El equipo de Löw proseguía con sus posesiones largas e irrelevantes, que no encontraban salida en los movimientos de arriba y aún menos profundidad en unas bandas inexistentes:

  • Si tus laterales no conocen el noble oficio de carrilero y juegas sin extremos, arriesgas a carecer de solución para el colapso del mediocampo.
Lo cierto es que hubo cierto momento en que la mannschaft pareció sin rumbo, todavía intentando saber qué diablos había pasado. Varias pérdidas de balón letales propiciaron los vertiginosos contragolpes africanos, que no anduvieron lejos de marcar el tercero. El resultado, por lo demás, no hacía sino ser agradecido y justo con el enorme esfuerzo ghanés, que estaba superando en determinadas fases al rival y, lo mejor, daba sensación de equipo de octavos. También es el conjunto africano que más entidad ha presentado en este Mundial. Veremos si el pronóstico sólo es ilusión pasajera.

Sin embargo, pronto cambió el panorama. El doble cambio de Götze y Khedira por Schweinsteiger y Klose determinó dos cuestiones:

  • Alemania introducía a un peligroso deprededador en el área rival
  • Un tanque bávaro tomaba el mando de las operaciones en el centro del campo.
Este plan B fue durante décadas plan A, pero pronto supimos que su vigencia aún sigue intacta, y que es muy difícil olvidar tan antiguas señas de identidad. Los efectos fueron inmediatos. Schweinsteiger dio fluidez a la circulación, se multiplicó en sus apariciones y llegadas desde segunda línea, dio oxígeno a Lahm e hizo avanzar las líneas alemanas, ahora volcadas en un control total de la posesión.

En el minuto 71, Höwedes cabeceó un córner que remachó Klose. Los minutos siguientes fueron un intercambio de golpes, a un tiempo apasionante y extenuante. Özil, ahora resucitado, era el otro líder de la reacción, ofreciendo movilidad y pases interiores que provocaron muchos apuros a una defensa ghanesa que, por fin, daba síntomas de fatiga y se veía seriamente avasallada.

Müller pudo marcar en el 83, en una contra que no encontró resistencia en el repliegue de la fase defensiva de Ghana. Klose también se encontró sólo en el 90 con un tiro desviado, y Gyan probó fortuna con un tiro por bajo desde la frontal. Lo cierto es que fueron los últimos coletazos de un esfuerzo brutal por parte de ambos. En efecto, los africanos no mantenían la pelota, y nunca sabremos si el caos generalizado en que había entrado el partido a partir del minuto 80 fue temido o buscado.

Distancia-entre-líneas-en-repliegue

En fase defensiva al final del partido ambas selecciones sufrían en el repliegue y se generaban muchos espacios libres para el poseedor

APUNTES TÁCTICOS

Contra Ghana, a Alemania se la vio con menos fortaleza, y quién sabe si en ciertos momentos con demasiada vulnerabilidad. No se trató de momentos puntuales, Ghana planteó una constancia admirable en sus oleadas ofensivas, que no se ciñeron a algún determinado período.

La apuesta por el juego de toque tiene sus riesgos, y lo cierto es que cada pérdida de balón se convirtió en un martirio para el repliegue germano, que apenas logró detener con solidez los contragolpes rivales:

  • Tony Kroos a menudo se vio muy alejado del área, lo que en absoluto jugó a favor de su conjunto, que sólo tras el segundo gol halló alternativas en el ataque cuando se trataba de la zona de tres cuartos.
  • Lahm y Khedira perdieron demasiados duelos individuales debido a la inagotable capacidad de anticipación ghanesa, ambos se vieron inmersos en una dura batalla contra Muntari y Rabiu, apoyados por continuas ayudas de los interiores y por la cercanía de la línea defensiva, que siempre pretendió taponar las líneas de pase en esa zona donde tanto peligro pueden crear Götze y Özil.
Foto9

Muntari fue un pulmón para Ghana: Mapa de recuperaciones, intercepciones y faltas cometidas

 

El presunto y tan comentado motín de la selección ghanesa tras el partido contra EEUU pareció reencarnarse ayer ante una Alemania cuyo dominio sólo fue momentáneo y, en cualquier caso, no siempre amenazador, alterado por constantes estampidas ghanesas que se traducían en espectaculares galopadas volcadas en los costados, donde ayer Boateng y Höwedes sufrieron demasiado. Sorprende que Özil, hace tiempo acusado de dudosa resistencia, llegase con bastante frescura al final del partido, cuando Alemania cercó al equipo rival.

El empate, no demasiado positivo para ambos, dejaba sin embargo la sensación de una tregua ansiada, del final de un enfrentamiento despiadado que dejaba agotadas incluso a las dos selecciones más físicas posibles. No creo que la insatisfacción invadiera el ánimo de ambos.

Ghana había sorprendido al mundo, y Alemania se había demostrado a sí misma el camino para reponerse de las situaciones adversas. El empate parecía tan justo como la victoria de cualquiera de los dos, pues ambos propusieron cosas, ambos reaccionaron a los golpes y ambos fueron a por el partido. Y es que el fútbol ayer fue maravilloso, no por su orden ni por su excelencia técnica, sino por la valentía de David ante Goliat, y por la orgullosa reacción de Goliat ante David.

Seguro que el desenlace de este grupo todavía debe depararnos un par de partidos espectaculares, no te pierdas los detalles tácticos más destacables de cada uno de ellos y súmate a la comunidad aportando tus opiniones en los comentarios.

¿Te ha gustado nuestra publicación? Pues no dudes en compartirlo con tus amigos en las redes sociales, seguro que lo agradecerán, igual que nosotros.

* Análisis de Fran Castillo

 

También te pueden interesar estas publicaciones

Deja un Comentario

Please enter your name. Please enter an valid email address. Please enter message.

Facebook

Twitter

Google Plus